sábado, 11 de junio de 2011

Pensamientos...

...Y surge la impotencia frente a las circunstancias, frente a los hechos que aplastan cualquier tipo de sentido a la vida, la impotencia de actuar de forma irracional y dejarse llevar por estúpidos pensamientos que aunque no trasciendan opacan la luz del presente. Al ver todo lo que se posee como seres humanos en nuestra realidad, pongo encima de mi mesa el contenido en un jarrón vacío, un jarrón que así como todo lo que se posee morirá en cualquier momento y regará la ausencia de lo que se encuentra en su interior.

Ahora bien, dejo a un lado cosas tan "importantes" como lo material, cosas que repudio, y me centro en cosas sin importancia como lo es el sentido de la vida, la felicidad y el amor, tres personajes que en cualquier libro de cualquier autor son primordiales y van ligados en la vida del escrito, tres guardianes que han luchado a escudo y espada en la oscuridad de la ironía.

Pensar que el amor es la armonía de y las notas de la felicidad, así como ésta, la canción de la vida como tal; entonces: si no amamos ¿Cómo ser felices?, si no somos felices ¿Cómo vivimos?.

A nadie le interesa lo de otra gente, eso lo hemos visto a través de la historia: la guerra, la ambición, las ganas de poder, la religión, el racismo, etc.; si a nadie le interesa lo de nadie, ¿Cómo aprender a amar sin desconfianza?, dirían muchos escritores que el amor parte de nuestra poca inteligencia como animales racionales, yo diriía más bien que el amor es algo tan cósmico como las estrellas, la noche, los payasos...Si arrebataramos todos nuestros malos pensamientos igual que nuestros miedos, y le dieramos paso a nuestra curiosidad quizás en una posibilidad algo remota podríamos ser tan cósmicos como aquellos cuerpos celestes de la noche.

El sentido de escribir los "melancólicos" acordes de mi vida da un aire de respiración a la sombra de mis ojos, pensar que sólo escribo para mí y mi ser; en tan pequeño espacio acaricio la ilusión tan poética y armoniosa de mi felicidad, aquella que ha llegado de una forma tan extraña y así se mantiene, pero como aquel jarrón está en continuo peligro de morir, y entender que ésta es reflejada y generada por la sonrisa de la luna, por la trsiteza de sus labios.

Como decía Silvio Rodriguez: "Yo digo que las estrellas le dan gracias a la noche, porque encima de otro coche no pueden lucir tan bellas", si una estrella no escoje de forma adecuada su coche, no puede expresar en plenitud toda su luminosidad, pero, ¿Cómo saber cúal es el mejor coche?, he aquí otra dualidad, la razón y los sentimientos, ¿Y si se ama no sólo un coche sino varios?...

El libro de éste no escritor está en constante escritura, mientras que frente a la brisa de su pluma, el papel ya manchado y sus brazos cansados, piensa con orgullo en la feliz tristeza del amor a las estrellas..Oh estrella cuánto te quiero!!!

Carlos Andrés Gallo Díaz

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